Comparto ideas orientadas a la transformación del ser humano y a la transformación del colectivo social en el que vivimos de modo que este cambio en los individuos nos impulse a construir una nueva sociedad justa, prospera y fraterna. Aceptando que a nosotros nos toca construir nuestra suerte y nuestro futuro ¿Que tipo de futuro queremos?
miércoles, 31 de marzo de 2010
Visión de País, Plan de Nación trampa de la oligarquía
Rebelión
“El capitalismo recurre a la fuerza, pero, además, educa a la gente en el sistema. La propaganda directa se realiza por los encargados de explicar la ineluctabilidad de un régimen de clase, ya sea de origen divino o por imposición de la naturaleza como ente mecánico. Esto aplaca a las masas que se ven oprimidas por un mal contra el cual no es posible la lucha”.
Ernesto Che Guevara
El gobierno ilegal de Porfirio Lobo en Honduras pensó bien impulsar en el Congreso el instrumento truculento “Visión de País 2010-2038” y un “Plan de la Nación 2010-2022” (VP-NP), en lo que prácticamente hasta el 2038 se trata de evitar cualquier cambio de gobierno que pudiera estar a favor del pueblo, de los menos afortunados, y que sobre todo las clases mas pobres no tengan ninguna oportunidad de participar en la decisión de su destino.
Tal vez, asustado por la posibilidad cada día más tangible de una Asamblea Constituyente convocada por el soberano y construida por todas las voces de la sociedad hondureña, Porfirio, el lobo vestido de oveja, se mandó a correr redactando este decreto, una herramienta que los sectores dominantes del país, con el respaldo de teorías neoliberales asesinas, utilizan para engañar el pueblo, para que crea que se trata de proyectos innovadores para el desarrollo de la sociedad hondureña. Además, hay evidencia que este supuesto “Plan…” no es más que una copia de un programa de la USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) y el COHEP (Consejo Agroempresarial de Honduras) para tomar control de los recursos naturales, como ya lo han hecho con los decretos del fin de semana, que “legalizan” la instalación de cientos de represas a nivel nacional.
El temor que el soberano al fin pueda ser tal y que la refundación del Estado se cumpla, está incluido en el mismo documento, (página 47), donde dice textualmente: “….se corre el riesgo de que los procesos democráticos sean, por varias razones, considerados como “absolutistas” y reclamen, de tiempo en tiempo, procesos de refundación como expresión de la necesidad de redistribuir el poder e imponer nuevas correlaciones de fuerzas”
Pero, lo siento, no entiendo, si el poder constituyente es del pueblo (incluso, la Constitución de Honduras de 1982, escrita por Negroponte, ¡¡¡afirma que el pueblo es el soberano !!!), el mismo tiene el derecho a cambiar sus leyes hasta el infinito, en una sociedad democrática, siempre que lo desee. ... y si no se puede utilizar la vía democrática, el pueblo unido, tendrá al final, que considerar la forma más conveniente, cuando las fuerzas actualmente en el poder evitan que pueda decidir sobre su destino.
Otra vez tenemos que recordar a este gobierno opresor y usurpador que el pueblo hondureño no aceptará nunca más de callarse ante Su Majestad, los EE.UU., y por esto está pagando el alto precio de la rebelión, contando un gran numero de mártires asesinados por los gorilas golpistas, que tienen miedo a perder terreno en el poder absoluto.
El oportunismo de este gobierno es típico de todos los fascistas, utilizar las herramientas de la izquierda, su mismo lenguaje, dándole connotaciones y matices que sirven para enmascarar los verdaderos objetivos neoliberales: se derogó la ley del “Poder Ciudadano” porque el pueblo puede sólo colaborar con el Estado, nunca ser verdadero autor de su futuro!
Otra declaración que podemos definir casi ridícula en esta “Visión de País 2010-2038” y “Plan de la Nación 2010-2022”, es cuando intercambian los papeles, donde la oligarquía culpa la Resistencia de la inestabilidad en el país (claramente, el pueblo hondureño debe seguir siendo el mismo de todos los otros golpes de estado, sumiso y silencioso, trabajando como esclavo): “existe el riesgo de que los procesos nacionales de acceso al poder estén, cada vez más, confrontando el peligro de la inserción de grupos de presión, legales e ilegales, que colocarían en la cúpula del sistema democrático a personas no representativas de los intereses del colectivo social hondureño” (VP-PN, p. 45). Bueno, aquí, por lo menos, Lobo es honesto y admite que un candidato del pueblo, si es consecuente de verdad, no podrá apoyar nunca el interés privado de las diez familias oligarcas que siempre están acostumbradas a hacer lo que quieran del país.
Y aquí está la solución, es decir, se utiliza la palabra resistencia para confundir a las masas, y hacer que parezca que el estado es el verdadero defensor de los derechos... no del pueblo, digo yo, si no de la oligarquía: “En lugar de ser un elemento potencial de crisis, el Estado debe convertirse en una fuente de fortaleza, …y resistir las demandas de los grupos de presión de todo tipo, que buscan aumentar su participación en la asignación de recursos públicos” (VP-NP, p.119).
Además, el decreto nos advierte que se están preparando para la privatización de bienes públicos, como el agua, de hecho, declama la libertad del privado sobre el estado, para confirmar que se va a incrementar aún más la brecha entre ricos y pobres: “El estado realizará acciones hacia el desarrollo únicamente en situaciones en las cuales los particulares no puedan hacerlo adecuadamente, sea por imposibilidad o por cualquier otra razón” (VP-NP, p.16).
En resumen, el decreto VP-NP quiere mantener el poder, por siete períodos de gobierno consecutivos, en manos de la oligarquía, el único factor responsable y pensante en el país (según el Gobierno de Lobo), que debe dirigir el pueblo confundido, que no sabe tener líderes que lo representan.
Además, no toca las cuestiones más sensibles y más grave que enfrenta el país, como la falta de respeto de los derechos humanos, la reforma agraria, el saqueo de los recursos naturales, los sectores más pobres y vulnerables, la lucha contra la corrupción ..... sólo por nombrar unos pocos.
Mientras tanto, todo está tranquilo por la comunidad internacional que todavía no quiere ver a los mártires de este golpe de estado fascista, prefiere mirar por otro lado. Los últimos que fueron asesinados eran dos periodistas: donde terminará la libertad de expresión? ¿Dónde está la SIP (Sociedad Interamericana de Periodismo) y donde está Reporteros sin fronteras? ¿Tal vez demasiados ocupados para denunciar la supuesta falta de libertad de libre expresión en Cuba?
Me pregunto: el problema “Honduras” ¿ya no es noticia?
Ida Garberi es la responsable de la página web en italiano de Prensa Latina
Las dimensiones de la sustentabilidad
El concepto de sustentabilidad se funda en el reconocimiento de los
límites y potenciales de la naturaleza, así como la complejidad
ambiental, inspirando una nueva comprensión del mundo para enfrentar los
desafíos de la humanidad en el tercer milenio. El concepto de
sustentabilidad promueve una nueva alianza naturaleza-cultura fundando
una nueva economía, reorientando los potenciales de la ciencia y la
tecnología, y construyendo una nueva cultura política fundada en una
ética de la sustentabilidad –en valores, creencias, sentimientos y
saberes– que renuevan los sentidos existenciales, los mundos de vida y
las formas de habitar el planeta Tierra.
La sustentabilidad en clave temporal
La aparición y difusión del término desarrollo sostenible o sustentable
ha acompañado al proceso de concientización ambiental de la sociedad
global.
Inicialmente este concepto se relacionaba –aún con contradicciones-, con
el crecimiento económico, pues no se consideraba en profundidad los
objetivos de mantenimiento de las bases naturales del ambiente y los
procesos de deterioro de los recursos naturales en las distintas escalas
geográficas.
Recién hacia finales de los años sesenta y principios de los setenta que
la crisis ambiental planetaria comienza a tener consideración en los
foros mundiales tanto gubernamentales como no gubernamentales.
El debate medio ambiente – desarrollo, suscitado en esos momentos-,
reveló que los problemas ambientales se manifiestan de manera distinta
según se trate de países desarrollados o de países en desarrollo. A
grandes rasgos es posible señalar que los primeros sobreutilizan los
recursos naturales, mientras los segundos los subutilizan; si bien en la
actual era de la globalización, además, los países desarrollados
sobreutlizan los recursos del resto de los países a través de la
apertura del comercio internacional y el deterioro de los términos de
intercambio y el peso impuesto por las deudas externas. En definitiva,
los países desarrollados han sido los focos originarios de los problemas
ambientales que se “exportaron” a las áreas de concentración
urbano-industrial de los países en desarrollo.
La noción moderna de desarrollo sustentable tiene su origen en el debate
iniciado en 1972 en Estocolmo(2) y consolidado veinte años más tarde en
Rio de Janeiro.
El término desarrollo sustentable aparece con la Estrategia Mundial de
Conservación(3) de 1980, que fue el aporte más conocido al problema de
las interrelaciones entre la naturaleza y la sociedad. A pesar de la
variedad de interpretaciones existentes en el discurso político y los
debates académicos, se adoptó internacionalmente la definición sugerida
por la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo, presidida por
la entonces Primera Ministra de Noruega, Gro Brundtland en 1987.
La definición más repetida y difundida sobre el concepto es que el
desarrollo sustentable es aquél que “es capaz de cubrir las necesidades
del presente sin comprometer las posibilidades de las futuras
generaciones para satisfacer sus propias necesidades” (CMMAD, 1992).
Esta definición de sustentabilidad incluye dos ideas clave:
- La “necesidad” de considerar a las generaciones presentes y futuras en
tal conceptualización, y
- la “limitación” impuesta al ambiente por el estado de la tecnología y
la organización social en cada contexto histórico-geográfico.
En realidad, el discurso sobre la sustentabilidad fue una respuesta a la
escuela de los límites del crecimiento, que desde los años setenta venía
postulando la inexorable presión del crecimiento económico sobre la
naturaleza.
Frente a esta visión catastrofista, el enfoque de la sustentabilidad es
más flexible, al señalar que los daños ecológicos ocurren
cotidianamente, de una manera gradual y sobre unas tasas o límites
ambientales variables.
Un resultado institucional importante de CNUMAD fue la creación de la
Comisión sobre el Desarrollo Sostenible (CDS) en diciembre de 1992 para
asegurar un seguimiento efectivo de CNUMAD y para controlar e informar
acerca de la ejecución de los acuerdos de la Cumbre para la Tierra a
escala local, nacional, regional e internacional.
La Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible realizada en
Johannesburgo en 2002 marca el cierre de este ciclo centrándose en el
multilateralismo como una estrategia clave para el cumplimiento y la
aplicación del desarrollo sustentable. Es así como estas cumbres
sirvieron de plataforma para incorporar la idea del desarrollo
sustentable en los planes de acción local, regional y global(4) .
El concepto de sustentabilidad
En este acápite adoptaremos una conceptualización de sustentabilidad
operativa para la mejor comprensión de su complejidad y en vistas de la
necesidad de superar ciertas nociones relacionadas con el crecimiento
económico basadas en el neoliberalismo.
El concepto de sustentabilidad se funda en el reconocimiento de los
límites y potenciales de la naturaleza, así como la complejidad
ambiental, inspirando una nueva comprensión del mundo para enfrentar los
desafíos de la humanidad en el tercer milenio. El concepto de
sustentabilidad promueve una nueva alianza naturaleza-cultura fundando
una nueva economía, reorientando los potenciales de la ciencia y la
tecnología, y construyendo una nueva cultura política fundada en una
ética de la sustentabilidad –en valores, creencias, sentimientos y
saberes– que renuevan los sentidos existenciales, los mundos de vida y
las formas de habitar el planeta Tierra.(5)
La sustentabilidad presenta diversas dimensiones dada su complejidad
Para definir cabalmente la sustentabilidad es necesario considerar todas
sus dimensiones de manera articulada, dado que en caso contrario, se cae
en reduccionismos inconducentes.
En tal sentido, en este módulo daremos cuenta, entre otras dimensiones, de:
• La sustentabilidad ecológica o ambiental que exige que el desarrollo
sea compatible con el mantenimiento de los procesos ecológicos, la
diversidad biológica y la base de los recursos naturales.
• La sustentabilidad social que requiere que el desarrollo aspire a
fortalecer la identidad de las comunidades y a lograr el equilibrio
demográfico y la erradicación de la pobreza.
• La sustentabilidad económica que demanda un desarrollo económicamente
eficiente y equitativo dentro y entre las generaciones presentes y futuras.
• La sustentabilidad geográfica que requiere valorar la dimensión
territorial de los distintos ambientes. Se trata de una nueva
perspectiva o dimensión ya que a pesar de que existe consenso, en los
foros internacionales, sobre la importancia y dimensiones de este
concepto; la realidad es que su aplicación en distintas escalas
geográficas, especialmente en las escalas nacional, regional y local es
todavía muy incipiente. Además, existe una subvaloración de la dimensión
territorial que puede traer consecuencias negativas en la planificación
del desarrollo sostenible.
Por lo demás, también se considera la sustentabilidad cultural, política
y la dimensión educativa para completar el carácter complejo que abarca
este concepto.
La dimensión ecológica o ambiental
La dimensión ecológica de la sustentabilidad promueve la protección de
los recursos naturales necesarios para la seguridad alimentaria y
energética y, al mismo tiempo, comprende el requerimiento de la
expansión de la producción para satisfacer a las poblaciones en
crecimiento demográfico. Se intenta así superar la dicotomía medio
ambiente-desarrollo, aspecto nada sencillo a juzgar por los impactos
ambientales de los modelos económicos neoliberales vigentes en el mundo
contemporáneo.
La dimensión ecológica de la sustentabilidad está condicionada por la
provisión de recursos naturales y de servicios ambientales de un espacio
geográfico. Es posible advertir que si bien la abundancia de recursos
naturales no garantiza el carácter endógeno del desarrollo sustentable,
como lo demuestra la circunstancia de tantos países subdesarrollados que
poseen una importante dotación de recursos hídricos, minerales o
energéticos; no hay duda que constituye el potencial básico del
desarrollo territorial.
Es fundamental incorporar la dimensión ecológica en la toma de
decisiones políticas y, asimismo, es necesario examinar las
consecuencias ambientales de la apropiación de los recursos naturales
que cada sociedad promueve en las distintas etapas históricas.
La sustentabilidad ecológica se refiere a la relación con la capacidad
de carga de los ecosistemas, es decir, a la magnitud de la naturaleza
para absorber y recomponerse de las influencias antrópicas.
La capacidad de carga es el máximo número de personas que pueden ser
soportadas por los recursos de un territorio y se define normalmente en
relación a la máxima población sustentable, al mínimo nivel de vida
imprescindible para la supervivencia. El concepto de capacidad de carga
permite evaluar los límites máximos del crecimiento de la población
según diversos niveles tecnológicos(6) .
La capacidad de carga puede tener también varios significados. Cuando se
trata de recursos renovables (reservas de aguas subterráneas, árboles y
vegetales diversos, peces y otros animales) este concepto se refiere al
rendimiento máximo que se puede obtener indefinidamente sin poner en
peligro el capital futuro de cada recurso. En el caso de la
contaminación (vertidos líquidos y gaseosos en ríos, lagos, océanos y en
la atmósfera) la capacidad de carga se refiere a las cantidades de
productos contaminantes que estos receptores pueden absorber antes de
ser irremediablemente alterados.(7)
Para el caso de los recursos naturales renovables, la tasa de
utilización debiera ser equivalente a la tasa de recomposición del
recurso. Para los recursos naturales no renovables, la tasa de
utilización debe equivaler a la tasa de sustitución del recurso en el
proceso productivo, por el período de tiempo previsto para su
agotamiento (medido por las reservas actuales y por la tasa de
utilización). Si se toma en cuenta que su propio carácter de “no
renovable” impide un uso indefinidamente sustentable, hay que limitar el
ritmo de utilización del recurso al período estimado para la aparición
de nuevos sustitutos. Esto requiere, entre otros aspectos, que las
inversiones realizadas para la explotación de recursos naturales no
renovables, a fin de resultar sustentables, deben ser proporcionales a
las inversiones asignadas para la búsqueda de sustitutos, en particular
las inversiones en ciencia y tecnología(8) .
La dimensión social
Sabido es que el origen de los problemas ambientales guarda una relación
estrecha con los estilos de desarrollo de las sociedades desarrolladas y
subdesarrolladas. Mientras en las primeras el sobreconsumo provoca
insustentabilidad, en las segundas es la pobreza la causa primaria de la
subutilización de los recursos naturales y de situaciones de ausencia de
cobertura de las necesidades básicas que dan lugar a problemas como la
deforestación, la contaminación o la erosión de los suelos.
En relación con la sustentabilidad social, debemos tener en cuenta que
ella implica promover un nuevo estilo de desarrollo que favorezca el
acceso y uso de los recursos naturales y la preservación de la
biodiversidad y que sea “socialmente sustentable en la reducción de la
pobreza y de las desigualdades sociales y promueva la justicia y la
equidad; que sea culturalmente sustentable en la conservación del
sistema de valores, prácticas y símbolos de identidad que, pese a su
evolución y reactualización permanente, determinan la integración
nacional a través de los tiempos; y que sea políticamente sustentable al
profundizar la democracia y garantizar el acceso y la participación de
todos en la toma de decisiones públicas. Este nuevo estilo de desarrollo
tiene como norte una nueva ética del desarrollo, una ética en la cual
los objetivos económicos del progreso estén subordinados a las leyes de
funcionamiento de los sistemas naturales y a los criterios de respeto a
la dignidad humana y de mejoría de la calidad de vida de las
personas”(9) . En relación con estas apreciaciones de Guimarães, la
dimensión aludida se relaciona estrechamente, además, con los aspectos
culturales y políticos de las sociedades.
Pero no sólo la sustentabilidad deberá promover cambios cualitativos en
el bienestar de las sociedades y afianzar el equilibrio ambiental
planetario, sino que deberá considerar la dimensión social en su más
profundo sentido. Esto se comprende si se expresa que es natural que un
ser humano en situación de extrema pobreza, exclusión o marginalidad no
pueda tener un compromiso estrecho con la sustentabilidad. Por ejemplo,
no se le podrá pedir a quienes no tienen leña para calefaccionar sus
hogares que no talen de manera desmedida los árboles cercanos a sus
casas o sobreconsuman las especies y sobrepastoreen los suelos con sus
ganados. En sentido contrario, en situaciones de riqueza, las
poblaciones tienden al sobreconsumo y, por lo tanto, tampoco se
comprometerán con la sustentabilidad, hecho que es notorio en las
grandes ciudades, en las que la cultura del shopping, la comida
chatarra, el gasto exagerado de energía y agua es moneda corriente.
En términos de la relación entre estos dos extremos de la sociedad, no
hay duda que la inserción privilegiada de unos –los ricos-, en el
proceso de acumulación, y por ende en el acceso y uso de los recursos y
servicios de la naturaleza, les permite transferir a los otros –los
pobres-, los costos sociales y ambientales de la insustentabilidad a los
sectores subordinados o excluidos. Ello implica, especialmente en los
países periféricos, con graves problemas de pobreza, desigualdad y
exclusión, que los fundamentos sociales de la sustentabilidad suponen
postular como criterios básicos de política pública los de la justicia
distributiva, para el caso de bienes y de servicios, y los de la
universalización de cobertura, para las políticas globales de educación,
salud, vivienda y seguridad social(10) .
Guimarães también aporta el concepto de actores sociales de la
sustentabilidad al referirse a los componentes básicos de la
sustentabilidad, como son el sustento del stock de recursos y la calidad
ambiental para la satisfacción de las necesidades básicas de las
poblaciones. Desde este punto de vista es necesario considerar a las
generaciones actuales y futuras, que son extrañas al mercado, ya que
responden a la asignación óptima de recursos en el corto plazo y no en
el largo plazo. Lo mismo se aplica, con mayor razón, al tipo específico
de escasez actual. Si la escasez de recursos naturales puede, aunque
imperfectamente, ser afrontada en el mercado, elementos como el
equilibrio climático, la capa de ozono, la biodiversidad o la capacidad
de recuperación del ecosistema trascienden a la acción del mercado.
En el siguiente gráfico, se aprecia la inclusión de los actores sociales
en el contexto de sus interacciones con los distintos componentes del
Estado.
Las condiciones que permiten alcanzar un desarrollo sustentable
requieren de acuerdos que incluya a los actores sociales, políticos y la
agenda pública del Estado. (11)
Sería muy difícil encontrar un actor social que estuviera en contra del
desarrollo sustentable. Entonces es necesario plantear: ¿cuáles son los
actores sociales promotores del desarrollo sustentable?
Hoy convivimos con dos realidades contrapuestas. Por un lado, los
actores sociales concuerdan en que el estilo actual se ha agotado y es
decididamente insustentable, no sólo desde el punto de vista económico y
ambiental, sino principalmente en lo que se refiere a la justicia
social.(12) Por el otro, no se adoptan las medidas requeridas para la
transformación de las instituciones que dieron sustento al estilo de
vida actual. El concepto de sustentabilidad supondría una restricción
ambiental al proceso económico, sin afrontar todavía los procesos
institucionales y políticos que regulan la propiedad, control, acceso y
uso de los recursos naturales y de los servicios ambientales.
La creciente importancia dada a los criterios de consumo y de producción
sustentable es un objetivo que los países alcanzarán cuando comiencen a
reconocer que la sustentabilidad demanda un enfoque estratégico a largo
plazo para transformar las causas que provocan los problemas
ambientales. En relación con el tema de los patrones de consumo es
posible señalar que ellos están determinado por una red de actores y
mecanismos que pueden sintetizarse en: el precio de los bienes y
servicios, las características de la infraestructura (vivienda, energía,
transportes), los presupuestos individuales y empresariales, el perfil
de actividad de los particulares y las empresas y las alternativas en
los modos de vida. Los diferentes niveles de influencias y vínculos de
interdependencia dentro de estas redes destacan aspectos condicionantes
que los gobiernos deben considerar para operar los cambios
sustentables(13) .
La dimensión económica
El debate economía - medio ambiente es uno de los que ha suscitado las
polémicas más arduas en términos de su relación con la sustentabilidad.
Se ha señalado con razón que aún la ciencia económica no tiene una
respuesta convincente a la crítica ecológica. La economía falla al
valorar la riqueza global de las naciones, sus recursos naturales y
especialmente los precios de las materias primas. Por ejemplo, si nos
referimos al precio de los recursos energéticos agotables, es evidente
que su valoración siempre es menor que la real en términos de su
preservación para las futuras generaciones. También es posible
cuestionarse si el precio que las industrias tienen que pagar por
insertar residuos no reciclados al ambiente tampoco sea el racional.
Entonces, cuáles serán los precios adecuados. Aquí se incorpora
usualmente la noción de externalidades como los aspectos ambientales que
no tienen valoración cuantitativa en la contabilidad o en el proceso de
producción. De allí la importancia de valorizar los recursos al menos
por su costo de reposición y construir con ellos por ejemplo, cuentas
del patrimonio natural para saber qué y cuánto tenemos, cómo lo
podríamos usar en diferentes alternativas y cuánto nos queda en cada caso.
Para desarrollar el tema de la dimensión económica de la sustentabilidad
se puede plantear la pregunta: ¿es posible la sostenibilidad ambiental
con la economía de mercado?(14) Esta cuestión requiere de un debate en
el que se requiere admitir como modelo económico sostenible desde el
punto de vista ambiental a aquél que se adecua a los ciclos
biogeoquímicos de la materia, y le permite así perpetuarse en el tiempo.
Existen una serie de acuerdos que al establecer determinadas metas
ambientales, de manera de influir en las formas, productos y
subproductos de las actividades económicas. Existen también normas que
promueven influir en la mejora ambiental de la actividad de una empresa,
pero cuya aceptación y desarrollo son plenamente voluntarias, (normas
ISO 14000). A otra escala, también existen procedimientos de evaluación
de los impactos ambientales generados por un proyecto o actividad.
Pero sin duda la pregunta trae a colación, según el mismo autor, otra
que plantea: ¿es posible hacer sostenible la relación que mantienen la
economía y el medio natural sin cambiar el modelo económico? El modelo
económico actual se basa en la búsqueda de la plusvalía. Toda actividad
está hecha a través de esta lógica, en la que además el interés privado
prevalece sobre el interés colectivo. El dueño de los recursos tiene
derecho a explotarlos de la forma que mejor convenga a sus intereses, es
decir de la forma que mayor plusvalía obtenga. Visto el panorama, las
administraciones parecen intentar hacer lo posible por que la mayor
plusvalía se obtenga realizando actividades sostenibles, ya sea mediante
ayudas a la mejora tecnológica o certificando sellos que mejoren la
imagen de la empresa. Pero el camino andado en este sentido ya que sólo
se producen mejoras parciales y el modelo económico sigue siendo
insostenible.(15)
La dimensión cultural
La evolución de la sociedad hacia estilos de producción y consumo
sustentables implica un cambio en el modelo de civilización hoy
dominante, particularmente en lo que se refiere a los patrones
culturales de relación sociedad-naturaleza. “La adecuada comprensión de
la crisis supone pues el reconocimiento de que ésta se refiere al
agotamiento de un estilo de desarrollo ecológicamente depredador,
socialmente perverso, políticamente injusto, culturalmente alienado y
éticamente repulsivo. Lo que está en juego es la superación de los
paradigmas de la modernidad que han estado definiendo la orientación del
proceso de desarrollo. En ese sentido, quizás la modernidad emergente en
el Tercer Milenio sea la `modernidad de la sustentabilidad´, en donde el
ser humano vuelva a ser parte de la naturaleza”(16).
La sustentabilidad no sólo debería promover la productividad de la base
de los recursos y la integridad de los sistemas ecológicos, sino también
los patrones culturales y la diversidad cultural de los pueblos.
Actualmente, la principal causa de la insustentabilidad posee una
dimensión cultural, según cómo sea la cosmovisión o forma de ver el
mundo. Desde ésta perspectiva, la cultura occidental contemporánea es
insustentable. Su relación con el entorno se fundamenta en la idea de la
apropiación de la naturaleza como una inagotable fuente de recursos.
La sustentabilidad cultural comprende la situación de equidad que
promueve que los miembros de una comunidad o país, tengan acceso igual a
oportunidades de educación y aprendizaje de valores congruentes con un
mundo crecientemente multicultural y multilingüe y de una noción de
respeto y solidaridad en términos de sus modos de vida y formas de
relación con la naturaleza.
La dimensión geográfica
El "Informe sobre los Recursos Mundiales - 1992", elaborado por el PNUD,
enfoca el desarrollo sustentable como un proceso que requiere un
progreso simultáneo global en las diversas dimensiones: económica,
humana, ambiental y tecnológica. Como se ve, inicialmente se soslayaba
la dimensión geográfica en su significado específicamente territorial,
pues el ambiental está naturalmente explicitado.
Si se tiene en cuenta la dimensión geográfica de la sustentabilidad se
advierte que tendrá diferentes interpretaciones para una aldea africana,
una aglomeración latinoamericana o una nación industrializada europea.
Tal vez la sustentabilidad sea más relevante para un estado industrial
por el deterioro que es ostensible, mientras la sustentabilidad no sea
aún “consciente” para una aldea africana y, demás está decirlo, ha sido
practicada por las culturas precolombinas.
Las dimensión geográfica –también denominada territorial-, de la
sustentabilidad constituye uno de los principales desafíos de las
políticas públicas contemporáneas –de ordenamiento y planificación
ambiental-, que requiere territorializar la sustentabilidad ambiental y
social del desarrollo y, a la vez, sustentabilizar el desarrollo de las
regiones, es decir, garantizar que las actividades productivas de las
distintas economías regionales promuevan la calidad de vida de la
población y protejan el patrimonio natural para resguardarlos para las
generaciones venideras(17).
La afirmación del Informe sobre recursos naturales de que no existen
ejemplos de desarrollo sustentable a nivel nacional y que ni los países
industriales, ni las economías emergentes, por ejemplo, de Asia
Suroriental, ofrecen modelos adecuados, se sustenta en que todavía ha
sido poco considerada su dimensión geográfica en términos de ordenación
territorial. Se plantea entonces ¿cuál es la viabilidad del desarrollo
sustentable en los países latinoamericanos, por ejemplo, frente a
políticas macroeconómicas de altísimos impactos ambientales y
territoriales negativos? El modo de equilibrar el actual modelo de
"subdesarrollo insustentable"(18) es mediante la inserción de la
dimensión ambiental y de la dimensión geográfica en la política,
aspectos insuficientemente relevantes en los países latinoamericanos en
los que se difunde un discurso ambiental pero no una verdadera política
ambiental.
La dimensión geográfica de la sustentabilidad implica el progreso
armónico de los distintos sistemas espaciales/ambientales, atenuando las
disparidades y disfuncionalidades del territorio, además de promover sus
potencialidades y limitar las vulnerabilidades. La dimensión territorial
en la acción y gestión de gobierno constituye una visión globalizadora
del desarrollo, un corte horizontal en la integración de los diferentes
sectores y niveles gubernamentales. "El objetivo final de la ordenación
territorial es lograr una relación armónica entre el medio ambiente y
los asentamientos humanos con el propósito de disminuir las
desigualdades regionales y lograr un desarrollo socialmente equilibrado,
respetando la naturaleza"(19). Para lograr ese objetivo es necesario
pensar que la relación hombre-ambiente no se define a través de
generalizaciones macro sino en una escala de relevancia inmediata, de
vida. Es la escala local y su integración en la escala regional, un
principio de organización fundamental que requiere autonomía de decisiones.
La defensa de los grupos indígenas y rurales contra las industrias
extractivas, las grandes represas, la deforestación comercial o las
plantaciones uniformes de árboles, la resistencia de los organismos no
gubernamentales genuinos, es parte de la defensa de la identidad de los
pueblos. Ahora bien, la semejanza estructural de muchos conflictos
ecológicos alrededor del mundo en culturas muy diferentes, también el
hecho que el concepto de justicia ambiental sea usado no sólo en Estados
Unidos sino en Brasil y en Sudáfrica, teniendo en cuenta la dimensión
geográfica de la sustentabilidad permite afirmar que los conflictos
ecológico-distributivos no deben ser vistos como expresiones de la
política de la identidad. Por el contrario, la identidad étnica o social
es uno de los lenguajes con que se representan los conflictos
ecológico-distributivos, que nacen del uso cada vez mayor que la
economía hace del ambiente natural del cual todos dependemos para vivir,
en detrimento de la dimensión geográfica de la sustentabilidad (20).
La dimensión política
El fundamento político de la sustentabilidad se encuentra estrechamente
vinculado a los procesos de democratización y de construcción de la
ciudadanía, y busca garantizar la incorporación plena de las personas a
los beneficios de la sustentabilidad.
Esta se resume, a nivel micro, en la democratización de la sociedad, y a
nivel macro, en la democratización del Estado. El primer objetivo supone
el fortalecimiento de la capacidad de las organizaciones sociales y
comunitarias, el acceso a la información de todos los ciudadanos en
términos ambientales, y la capacitación para la toma de decisiones. El
segundo se logra a través del control ciudadano del Estado y la
incorporación del concepto de responsabilidad política en la actividad
pública. Ambos procesos constituyen desafíos netamente políticos, los
cuales sólo podrán ser enfrentados a través de la construcción de
alianzas entre diferentes grupos sociales, de modo de proveer la base de
sustentación y de consenso para el cambio de estilo de vida hacia la
sustentabilidad.
También requiere del sinceramiento de los organismos internacionales que
tienen injerencia en la sustentabilidad a través de sus fondos para el
desarrollo, cuestión de alta complejidad.
Corolario: La dimensión educativa de la sustentabilidad
El concepto de educación ambiental es dinámico, es decir, se modifica a
la par del medio ambiente y también según la percepción de los distintos
sujetos sociales y contextos. Tradicionalmente se trabajaban los
aspectos naturales del medio desde planteamientos próximos a las
ciencias naturales. Posteriormente, se planteó la necesidad de incluir
de forma explícita al medio ambiente en los procesos educativos, pero la
atención se centró en cuestiones como la conservación de los recursos
naturales, la protección de la fauna y flora, etc.
Actualmente se reconoce que aunque los elementos físico naturales
constituyen el sustento del medio ambiente; también las dimensiones
socioculturales, políticas y económicas son fundamentales para entender
las relaciones que la humanidad establece con su medio y para gestionar
mejor los recursos naturales. También se ha tomado conciencia de la
interdependencia existente entre el medio ambiente, el desarrollo y la
educación. Es esa conciencia la que conduce a demandar la reorientación
de la educación ambiental de modo que, además de la preocupación por el
uso racional de los recursos, florezca el interés por el reparto de esos
recursos y se modifiquen los modelos de desarrollo que orientan su
utilización.
La dimensión educativa de la sustentabilidad es una respuesta duradera
que se considera transversal a toda la educación y que aporta un nuevo
paradigma que brinda un profundo giro de innovación cultural.
La educación ambiental es un proceso de toma de conciencia y acción
sociales sobre los problemas ambientales y sus alternativas de solución.
Esta definición, socialmente reconocida por la población en general, por
quienes participan activamente en pro del ambiente, por los
profesionales, científicos expertos y por los educadores, revela una
distancia notable entre el discurso, es decir, lo que se manifiesta
verbalmente y la acción, lo que se hace. La praxis –en términos de la
dimensión educativa de la sustentabilidad-, parece no coincidir con las
consignas consabidas porque de ser así no sería tan evidente el
contraste entre los resultados económicos promisorios y los indicadores
de la Tierra amenazada consecuentes con el sobre-consumo y la pobreza,
raíz de los problemas ambientales.
El saber ambiental (21) es interdisciplinario y ha reunido un marco
teórico de gran solidez. Este saber no es un ámbito nuevo del
conocimiento o una nueva disciplina, sino un campo de conocimiento en el
que convergen los aportes de conceptos y metodologías de diversas
ciencias que tratan los sistemas ambientales complejos que funcionan
como conjuntos de interacciones entre las distintas esferas de la Tierra
y el hombre.
En síntesis, la dimensión educativa de la sustentabilidad resulta clave
para comprender las relaciones existentes entre los sistemas naturales y
sociales, así como para conseguir una percepción más clara de la
importancia de los factores socioculturales en la génesis de los
problemas ambientales. En esta línea, debe impulsar la adquisición de la
conciencia, los valores y los comportamientos que favorezcan la
participación efectiva de la población en el proceso de toma de decisiones.
La educación ambiental así entendida puede y debe ser una clave
estratégica que incida en el modelo de desarrollo establecido para
reorientarlo hacia la sustentabilidad y la equidad. www.ecoportal.net
Notas
1 Licenciada y Doctoranda en Geografía de la Universidad del Salvador.
http://geoperspectivas.
2 Declaración de Estocolmo sobre el medio ambiente humano (1972)
http://www.cedhj.org.mx/cedhj/
3 UNIÓN INTERNACIONAL PARA LA CONSERVACIÓN. (1980) Estrategia Mundial
para la Conservación: La Conservación de los recursos vivos para el
logro de un desarrollo sostenido. Gland. UICN. Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente y el Fondo Mundial para la Naturaleza.
4 CANO, Marcel. CRUZ, Ivonne. La Sostenibilidad, un recorrido histórico.
http://portalsostenibilidad.
5 Este concepto de sustentabilidad se plasmó en el Manifiesto para la
Sustentabilidad que surgió del Simposio sobre Ética y Desarrollo
Sustentable, celebrado en Bogotá, Colombia, los días 2-4 de Mayo de 2002.
6 DURAN, D. LARA, A. (2002) Convivir en la Tierra. Fundación
Educambiente. Buenos Aires. Lugar Editorial.
7 http://www.eurosur.org/futuro/
8 Adaptado de GUIMARÃES, Roberto P. (1998) La ética de la
sustentabilidad y la formulación de políticas de desarrollo. Ambiente &
Sociedade, N° 2, 1998 primer semestre, 5-24. Campinas, Brasil.
9 GUIMARÃES, Roberto P. (1998) Óp. Cit.
10 Adaptado de GUIMARÃES, Roberto P. (1998) Óp. Cit.
11 RODRIGUEZ, Isabel y GOVEA, Héctor. (2006) El discurso del desarrollo
sustentable en América Latina. Revista Venezolana de Economía y Ciencias
Sociales., vol.12, no.2.
12 Adaptado de GUIMARÃES, Roberto P. (1998) Óp. Cit.
13 DURÁN, Diana, et. al. (2001). Geografía Mundial. Buenos Aires. Troquel.
14 VALDÉS, Javier. (2004) ¿Es posible la sostenibilidad ambiental con la
economía de mercado? www.rebelion.org/noticias/
15 VALDÉS, Javier. (2006) Óp. Cit.
16 GUIMARÃES, Roberto P. (1998) La ética de la sustentabilidad y la
formulación de políticas de desarrollo. Campinas, Brasil. Ambiente &
Sociedade, N° 2, 1998 primer semestre, 5-24.
17 Adaptado de GUIMARÃES, Roberto P. (2006) Óp. Cit.
18 DI PACE, et al, (1992) Las utopías del medio ambiente. Buenos Aires.
Centro Editor de América Latina.
19 DURÁN, D. LUKEZ, B. (2008). Geografía de la Argentina. Buenos Aires.
Troquel.
20 Adaptado de MARTÍNEZ-ALIER, Joan. (2006) Los conflictos
ecológico-distributivos y los indicadores de sustentabilidad. Polis.
Revista Universidad Bolivariana. Año Vol.5. Nº 3. Santiago de Chile.
21 LEFF, Enrique (1994) Ciencias sociales y formación ambiental.
Barcelona. Gedisa
sábado, 30 de mayo de 2009
Candidatura independiente: Dr. Carlos Sabillón
Con tantos problemas que tiene el país, con tanto político corrupto que nos ha vendido al mejor postor, la mayoría de la gente tiende a perder la esperanza. Muchos creen ya que la capacidad de gobernar es directamente proporcional a la capacidad de robar, de mentir y de destruir. Esto no es así, en Honduras han existido unos pocos gobernantes ejemplares que se han interesado por el bien común, el progreso y la cultura. Por ejemplo: Francisco Morazán, Trinidad Cabañas, edemas de ciudadanos ejemplares como el padre reyes. Esta gente no debe ser olvidada, deben inspirarnos cada día.
Honduras atraviesa por una crisis de liderazgo, es difícil encontrar una persona que tenga la capacidad de gobernar y al mismo tiempo cuente con la simpatía de la gente y con un buen patrocinio que se interese solo por el bienestar de todos. Los partidos tradicionales; liberal y nacional nos han gobernado y explotado durante más de cien años, y aún nos seguirán saqueando si no nos decidimos a hacer un cambio en nuestra conducta electoral. La gente ya ha comenzado a comprender que quienes nos han gobernado han sido los mismos, el mismo conjunto de familias poderosas detrás de ambos partidos.
Darse cuenta de nuestra situación, es el primer requisito para dar los pasos de la transformación.

Nunca me ha gustado parcializarme y tampoco me gusta dar opiniones a priori; por eso he tardado en convencerme que entre nosotros hay alguien con las capacidades y deseos de transformar Honduras.
Hay alguien que vale la pena apoyar. Tiene grandes aspiraciones; se preparó desde joven para ser gobernante. El Dr. Sabillon tiene tres licenciaturas, tres doctorados (detalles abajo), habla cuatro idiomas y ha publicado varios libros de economía en Nueva York. Si actualmente, hay alguien capaz de cambiar la situación de nuestro país, esta persona es él. He aquí un resumen de su plan de gobierno. Su código de principios.
El Movimiento independiente RIQUEZA PARA TODOS persigue llegar a la presidencia de la república de Honduras para poder implementar los cuatro pilares de su filosofía, que son los siguientes:
1-El primero es la aplicación de la doctrina económica desarrollada por el Dr. Carlos Sabillón, que se denomina MANUFACTURISMO. Esta consiste en estimular abundantemente la producción fabril de manera ecológica y social. Eso significa que el masivo aumento de la producción manufacturera que se persigue alcanzar, se efectuará con electricidad generada por paneles solares. También se reciclarán los desechos industriales y se eliminarán las emanaciones contaminantes de los automóviles. La calidad del aire y las aguas en Honduras mejorará, disminuyendo los riesgos para la salud de la población. Eso también significa que los sindicatos serán propietarios de varias de las muchas fábricas que se crearán. El Estado asistirá a la empresa privada y a los sindicatos para la creación de nuevas fábricas, que serán todas de carácter privado.
Con la aplicación del MANUFACTURISMO, Honduras obtendrá una elevadísima tasa de crecimiento económico, lo cual eliminará el desempleo y la pobreza en tres años. A la vez, la aplicación de esta política mejorará considerablemente la distribución del ingreso, haciendo de Honduras un país más ecuánime. La aplicación de esta doctrina también hará que las empresas hondureñas aumenten masivamente sus ganancias y que los salarios de los obreros aumenten velozmente. Creciendo a esa súper velocidad, Honduras incluso se convertirá en un país desarrollado en pocos años.
2-El segundo objetivo es la lucha contra la corrupción. La corrupción es uno de los problemas más graves de Honduras y el movimiento RIQUEZA PARA TODOS lo combatirá sin vacilaciones.
De llegar al poder, el Dr. Carlos Sabillón no devengará un sueldo, salario o cualquier otra forma de emolumento del Estado. El Dr. Sabillón también dará la orden a todos los bancos de Honduras y extranjeros, para que exhiban públicamente sus cuentas de ahorro. Cualquier persona podrá inspeccionar las cuentas bancarias del presidente en el momento que desee. Se eliminaran las partidas confidenciales y se suprimirán los viajes fuera del país. Las reuniones con líderes en el extranjero se efectuaran por medio de teleconferencia. El Estado se manejará con extrema honestidad y el ejemplo de honestidad tiene que comenzar con el presidente. Esta será la base para una política de guerra total contra la corrupción.
3-El tercer objetivo es la promoción de la mujer. Las mujeres son el elemento más responsable de la sociedad hondureña, ya que no abandonan a sus hijos, no cometen crímenes, llegan puntuales al trabajo, nunca llegan alcoholizadas o drogadas al trabajo y pagan sus deudas.
Por consiguiente, de llegar a la presidencia, el Movimiento RIQUEZA PARA TODOS hará énfasis en proteger y promover a las mujeres. Se le dará prioridad a combatir la violencia conyugal y a reprimir duramente a los femicidas. Se creará un banco que suministrará préstamos únicamente a las mujeres y se estimulará las empresas lideradas por mujeres. Se construirán hospitales especializados en las enfermedades de la mujer y universidades especializadas en los temas de la mujer. La mitad de todos los puestos públicos serán ocupados por mujeres y se reprimirá duramente el acoso sexual en el sector público y privado.
4-El cuarto objetivo es el fortalecimiento de la moral. En Honduras los valores han visto un decaimiento en los últimos años y eso ha agravado el crimen, ha contribuido al resquebrajo de la familia y ha aumentado la corrupción.
De llegar al poder, el movimiento RIQUEZA PARA TODOS trabajará mancomunadamente con las iglesias para insuflarle al sistema educacional un alto elemento de enseñanza moral.
Licenciaturas: Economía, Derecho, Filosofía. Doctorados: Relaciones Internacionales, Economía Internacional, Historia Económica. Idiomas: Español, Inglés, Francés, Alemán.
domingo, 5 de abril de 2009
Un día productivo para Honduras
El pasado sábado, 04 de abril, tuve el privilegio de participar en una preselección para una capacitación como agente de cambio otorgada por la fundación Friedrich Ebert. En esta preselección nos encontrábamos jóvenes de los diferentes estratos sociales, que representábamos a diferentes asociaciones políticas, religiosas y sociales.
En una de las actividades realizadas compartimos ideas y opiniones en busca de definir las mejores soluciones posibles a la problemática nacional; la corrupción, la deficiencia en educación, la delincuencia, la pobreza, el desempleo, la drogadicción, la violencia domestica, la pérdida de valores morales, etc. Después de esto formule el siguiente resumen que contiene lo que según nuestra opinión son los principios fundamentales en que se debe basar nuestro gobierno.
Sé que son muchos los que brindan sus opiniones sobre estos temas y deseo brindarles algo nuevo, algo interesante de este caso es que este consenso fue hecho objetivamente por jóvenes en busca de espacios donde se escuche su voz, de jóvenes que tenemos aspiraciones políticas, de jóvenes políticos que no estamos interesados en agenciarnos de dinero o vana popularidad, sino que por honor y patriotismo estamos dispuestos a resolver los problemas que los grupos de poder egoístas nos han dejado tras su paso.
Sabiendo que los problemas de Honduras están sumamente ligados a las mismas causas, reconocemos que no podemos brindar soluciones particulares a cada problema. Más bien damos soluciones generales que bien a corto, mediano o largo plazo nos darán desarrollo, pero sobre todo nos devolverán la esperanza en que las cosas cambiarán con la acción colectiva de los pueblos. Plasmo aquí nuestras ideas:
1. Mayores exigencias profesionales para los cargos públicos, de este modo evitarnos el amiguismo y la porquería, digo politiquería. Que para cualquier cargo público se requiera por lo menos ser licenciado, pasar un test de aptitud psicológica, pero sobre todo una trayectoria que denote honestidad; y si no hay postulantes, mejor será quedarnos sin funcionarios que quedarnos con funcionarios incapaces ó ladrones. En Honduras hay mucha gente honesta y capaz que solo requiere de una oportunidad para hacer cosas grandes.
2. Que la investigación científica sea la columna de apoyo del gobierno, de este modo no se tomarán decisiones improvisadas, que vengan en detrimento de nuestra estabilidad en general. Cualquier proyecto que se tenga en mente se optimizará gracias a la ciencia aplicada a nuestra realidad nacional. Un ejemplo sería desarrollar frecuentemente investigaciones en el campo de la seguridad, de los secuestros, analizar sus causas y consecuencias, además de procedimientos adecuados para erradicar este mal de nuestra sociedad. En este mismo sentido hacer investigaciones en cuestión de salud, violencia domestica, drogadicción, etc.
3. Reforma estructural y progresiva en el sistema educativo, esta, basada en investigación científica, que incluya educar en valores morales con principios éticos, patriotismo, visión de trabajo emprendedor, aplicando las teorías de Pablo Freire y no la tradicional educación bancaria, motivar la participación en la política nacional. Una campaña general en contra de la pereza y a favor de hábitos de éxito en la ciudadanía al estilo de los cursos de Dale Carnegie, con la filosofía de Og Mandino, Camilo Cruz, Robin Sharma, la Biblia (Salomón), etc.
4. Desarrollar un programa de becas de incentivo a la tecnología, que por medio de las embajadas se gestionen becas hacia los países desarrollados en áreas como ingeniería, técnica avanzada y ciencias exactas. Apoyar a aquellos que ya se desempeñan en estas áreas con beneficios financieros y un apoyo constante a la investigación científica. Recordemos el ejemplo de los tigres asiáticos, de Europa del este, el tigre Celta, etc. La educación técnica – empresarial – cívica es un camino seguro al desarrollo.
5. Que se focalice el bono estudiantil hacia los más necesitados, y que se establezca el valor de este con base al rendimiento estudiantil.
6. Que se divulguen medidas de planificación familiar para que no sigan naciendo niños carentes de las mínimas oportunidades que solo vienen a este mundo a sufrir y a compartir su sufrimiento con otros por medio de la delincuencia y la ignorancia colectiva. Que se cree una especie de “cooperativas humanas”, donde los que tengan tantos hijos que no los puedan mantener los otorguen a aquellos ciudadanos responsables que estén deseosos de adoptarlos y brindarles educación. Que en esta organización se evalúe la capacidad SOCIOECONÓMICA – CULTURAL de los integrantes y que a las personas de escasos recursos económicos – culturales se les otorguen beneficios sociales básicos por dar sus infantes en adopción. Si hubiera una ley que respaldase a esta organización sería perfecto.
Fomentar los valores de la familia, fidelidad y respeto.
7. Que no se siga manteniendo a los delincuentes en las escuelas del crimen, las cárceles donde comen y se hospedan cómodamente con el dinero de nuestros impuestos. Que se acabe con su ocio, poniéndolos a trabajar en actividades productivas. Que las cárceles se conviertan realmente en reformatorios seguros. Formular penas más severas para los delincuentes, especialmente para los corruptos, se debe igualar su delito con el de homicidio, ya que indirectamente son los causantes de la inconformidad social que genera todo tipo de delincuencia.
8. Subir los impuestos al alcohol y tabaco ya que estas drogas nos generan un gran gasto público y privado; en atención médica para accidentes de tránsito, o para tratar enfermedades respiratorias (Cáncer) o del hígado, aumento de los índices de violencia, paternidad irresponsable, malformaciones congénitas, etc.
9. Que el sistema político se modifique de modo que el proletariado y la clase media pueda tener participación, sin necesidad de venderse a algún grupo de poder. Analizar los sistemas políticos de otros países, El salvador, Japón, Inglaterra, etc. Para tomar lo bueno de cada uno.
10. Construir espacios de recreación, que aparten a nuestros compatriotas de las cadenas del ocio, las drogas y el vandalismo. Enfatizar en todo tipo de deportes y de artes, no solo brindar los espacios sino también la instrucción especializada.
11. Que se piense a largo, mediano y corto plazo de modo que las medidas sean sustentables económicamente. Para que no haya ignorancia en los gobernantes y/o funcionarios, debe haber un curso propedéutico de gobierno, en el que se certifique que el futuro gobernante posee los conceptos de economía y derecho indispensables para un buen gobierno. De paso se demuestra el interés en gobernar bien. Para esto se puede pedir apoyo de la UNAH.
12. Cambio y reflexión constante en nosotros mismos. Compartir ideas y hospitalidad con los demás. A la hora de fijar tus objetivos en la vida recuerda: “Dar de sí antes de pensar en sí, al final la providencia nos será benévola”. “Un hombre es tan grande como todo aquello que logra incluir en sus objetivos, el egoísta es el más pequeño de todos, aquel que logra incluir todo su ecosistema es el más grande”.
Nota Importante: No somos egoístas, usted puede adoptar este plan, compartirlo y aplicarlo sin siquiera referirse a nosotros, pero para propósitos de desarrollar mejor nuestro plan le pedimos sus comentarios críticos, aportaciones y que comparta con otros patriotas la dirección de este blog para generar conciencia y opinión hasta que estas ideas puedan llegar al gabinete de gobierno y a su debida aplicación.